|
Tras la tormenta revolucionaria, la Masonería de Adopción francesa vuelve a organizarse y se desarrolla rápidamente hacia los años 1800, aunque sin volver a tener la importancia y el esplendor que había conocido anteriormente. Fue perdiendo su carácter innovador, e incluso pro-revolucionario, para convertirse en un grupo que respaldaba el régimen napoleónico, y ya sólo reunía a una elite cortesana alrededor de algunas figuras ilustres, tales como Josefina de Beauharnais y Carolina Bonaparte. |